Tus clientes piden y pagan solos
Una pantalla táctil a la entrada con tu carta, tus fotos y tus precios. El cliente elige, quita la cebolla, añade bacon, paga con tarjeta y se lleva su número. El pedido aparece en la cocina y, cuando está listo, su número sale en la pantalla de la sala.


Cola en la barra y comandas que llegan mal
- Cola en la barra en hora punta, y clientes que se dan la vuelta al verla.
- El «sin cebolla» que se pierde entre la barra y la cocina.
- El camarero cobrando en vez de servir mesas.
- Nadie ofrece las patatas ni el postre cuando hay prisa.
- Turistas señalando la carta porque no la entienden.
Con el kiosko en la entrada
El cliente pide a su ritmo y lo que marca es exactamente lo que llega a cocina.
- Varios clientes pidiendo a la vez, sin pasar por la barra
- Pago con tarjeta en el propio kiosko o «pagar en caja»
- Siempre ofrece el acompañamiento: sube el ticket medio
- La carta en el idioma de cada cliente
- Todo facturado en tu TPV, con su ticket y su cierre de caja
Del kiosko a la mesa en tres pasos
Sin gritar números y sin papeles que van y vienen entre la barra y la cocina.

Elige «Comer aquí» o «Para llevar», personaliza y paga. Se lleva su número y el ticket en papel o en el móvil con un QR.

En pantalla o en comanda impresa, con todo claro: «SIN TOMATE», «+ Bacon x2», «Al punto». Cada zona ve solo lo suyo: plancha, freidora, barra…

Su número aparece en una televisión de la sala: «¡Listo! Pasa a recoger». El cliente no tiene que preguntar.
Lo que hace el kiosko
Quitar y añadir ingredientes, cada extra con su precio
«Sin cebolla», «doble de queso», «al punto»… El precio de cada extra se suma solo y en cocina sale tal cual.
Con las plantillas de ingredientes no cargas lo mismo veinte veces: «Normal» lleva lechuga, tomate y salsa; «Especial» es la Normal más cebolla y pepinillo. Las aplicas a tus hamburguesas y, si alguna lleva algo distinto, lo cambias solo en esa.

Menús paso a paso y venta sugerida
Hamburguesa, acompañamiento y bebida, con suplemento si eligen algo especial. Y después de cada producto el kiosko ofrece lo que tú decidas: «¿Lo acompañas con unas patatas?». Lo hace siempre, también a las diez de la noche de un sábado.

Alérgenos claros y en el idioma de cada cliente
Los 14 alérgenos oficiales en cada producto. El cliente marca lo que no puede tomar y la carta oculta lo que lo contiene.
Español, inglés, alemán, francés, italiano, portugués y catalán: el turista toca su idioma y cambia todo el kiosko, también tu carta (los nombres de tus platos los traduces una vez en el panel).

La caja lo controla todo
Los pedidos «pagar en caja» llegan a la pantalla del TPV: cobro en efectivo con el cambio calculado, apertura del cajón, devoluciones con su factura rectificativa y cierre de caja con descuadre.
¿Se acabaron los aros de cebolla? Desde la cocina o la caja lo marcas como agotado y desaparece del kiosko en ese momento.

Datáfono conectado en el kiosko o «pagar en caja». Propina opcional (5 %, 10 %…) que no entra en la factura.
Un QR en cada mesa y tus clientes piden desde su móvil, sin descargar nada.
El cliente pide factura completa en la pantalla y se lleva el ticket por QR o por email.
Desayunos solo hasta las 12 o el menú del día de lunes a viernes, sin acordarte de cambiar nada.
Letra grande, alto contraste y los botones más abajo, al alcance desde una silla de ruedas.
Ventas por día y por hora, productos más vendidos, ticket medio, propinas y formas de pago. Exportable a Excel.
Un pedido, pantalla a pantalla
Capturas reales del kiosko con una carta de ejemplo. Desliza para verlas todas.










La carta y las ventas, en tus manos
Cambias un precio, subes una foto o creas un menú nuevo y sale en el kiosko al momento. Sin llamarnos.
- Productos, categorías, fotos y alérgenos
- Ingredientes, extras, opciones y menús
- Pedidos, cierres de caja y devoluciones
- Informe de ventas por día, hora y producto

Te lo dejamos funcionando
Lo instalamos en tu local, lo conectamos con el TPV y enseñamos a tu equipo a manejarlo.
Precio cerrado
Depende de cuántos kioskos, de si quieres pantalla de cocina y de tu carta. Te lo damos cerrado, con IGIC, antes de empezar.
Dudas sobre el kiosko de autopedido
¿Tengo que cambiar de TPV para poner un kiosko?
¿Cumple VeriFactu?
¿Y si el cliente quiere pagar en efectivo?
¿Puedo usar el datáfono de mi banco?
¿Puedo cambiar la carta y los precios yo mismo?
¿Funciona si se cae Internet?
¿Metéis vosotros la carta?
¿Puedo tener varios kioskos?
¿Quieres verlo funcionando con tu carta?
Cuéntanos qué vendes y cuánta gente atiendes en hora punta. Te decimos cuántos kioskos necesitas y cuánto cuesta, sin compromiso.